Cuando decidí enfocar mi carrera en América Latina, muchos no entendían la elección. Hoy los números la respaldan: 300 millones de compradores digitales, un mercado de e-commerce que avanza hacia los $700 mil millones y una adopción móvil que ya redefinió la forma en que la región consume y paga. Brasil, México, Colombia, Chile – cada país tiene su propia lógica de pagos, sus propios métodos dominantes y sus propios marcos regulatorios. Esa diversidad representa exactamente el tipo de desafío donde se construyen empresas duraderas. En esta columna comparto mi visión sobre por qué la infraestructura de pagos en LATAM es hoy la oportunidad más relevante del fintech global.
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