En fintech todos hablan de producto, integraciones y velocidad. Pero estoy convencido de que todo empieza por las personas. Construir infraestructura de pagos en América Latina exige algo que ninguna API puede reemplazar: entender cómo funcionan los mercados desde adentro. Por eso en LaFinteca apostamos desde el inicio por equipos locales en cada país donde operamos, con autonomía real y roles de liderazgo. Algunos de los avances más importantes que logramos llegaron justo después de sumar al profesional adecuado – alguien que conocía el terreno y tenía la confianza para desafiar nuestras propias suposiciones. En esta columna comparto cómo el talento local se convirtió en nuestra ventaja competitiva más duradera.
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